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Para cambiar el mundo no basta con ideales, sino que debemos comenzar con pequeños cambios que al replicarse pudieran devolver un beneficio a largo plazo. La manera en la que venimos haciendo las cosas hace años, evidentemente no está funcionando y tenemos que cambiar no solo alunas conceptos y paradigmas sino también hábitos y maneras de interactuar con el medio. El tema que nos convoca hoy se refiere al ámbito de la jardinería y más precisamente a la jardinería doméstica. Las noticias de las grandes cantidades de pesticidas que ingerimos a diario cuando queremos comenzar a hacer una dieta saludable aumentando el consumo de verduras, llevó a muchas personas a optar por crear sus propias huertas, pero seguir utilizando los mismos herbicidas y pesticidas en casa solo reduce de forma mínima la toxicidad que consumimos y aunque renunciemos a todo esto aún nos queda un problema: los fertilizantes. Para tener tu propia huerta todo lo que necesitas es: semillas, una pala y un buen fertilizante. Y aquí tenemos el primer inconveniente porque vamos a preferir el tipo orgánico en lugar de los artificiales cargados de químicos que pueden ser bastante dañinos para el medio ambiente y hasta para la salud. Pero si no compramos un fertilizante químico en una tienda ¿De qué otra clase hay? Y ¿Dónde lo obtenemos? Aquí van varios ejemplos…

Primero quiero mencionar que existen dos clases de fertilizantes orgánicos:

  1. El tipo sintético, lo que significa que es un compuesto orgánico producido artificialmente. El ejemplo perfecto para esto es la urea, un fertilizante orgánico común utilizado por la mayoría para promover la floración.
  2. Y el que se conoce como fertilizante orgánico natural. El 100% de los componentes utilizados para crear un fertilizante orgánico natural típico proviene de la naturaleza, como extracto de pescado, algas y estiércol, guano y materiales de compost.

Los fertilizantes orgánicos naturales se pueden aplicar a través de botes de spray o vertiéndolos (los que son líquidos).

Algunos fertilizantes que puedes implementar: 

Quizás el tipo más común de fertilizante orgánico natural es la emulsión de pescado. Este fertilizante está compuesto en su totalidad de partes de pescado finamente molidas ricas en oligoelementos que son muy beneficiosos para las plantas. Los oligoelementos que se encuentran en este fertilizante orgánico natural son los siguientes: boro, calcio, fósforo, potasio y magnesio. Algunas compañías han agregado otros ingredientes a su propia marca de emulsiones de pescado para mejorar los beneficios de crecimiento de plantas de este tipo de fertilizante orgánico natural. Los potenciadores añadidos en este fertilizante orgánico natural incluyen vitaminas, aminoácidos, enzimas, hormonas de crecimiento, nitrógeno, así como todos los restantes micro y macro nutrientes que se encuentran naturalmente en los peces, pero que pueden perderse durante su síntesis.

Las algas marinas son otro producto marino que, naturalmente, tiene el potencial de ser una fuente potencial de fertilizantes orgánicos naturales. El extracto de algas marinas es prácticamente un almacén orgánico de más de sesenta nutrientes y aminoácidos. Este fertilizante orgánico natural también contiene Auxims, Cytokinins y Gibberellins, que son sustancias que promueven el crecimiento y el desarrollo de las plantas y mejoran el color y la floración.

Los fertilizantes orgánicos naturales también pueden provenir de cáscaras de cangrejo. Este tipo de fertilizante orgánico natural, a diferencia del extracto de pescado y algas marinas, se aplica en seco. La cáscara de cangrejo es un fertilizante orgánico natural extremadamente valioso, ya que también actúa como un efectivo control de plagas. La cáscara de cangrejo contiene quitina, la fuente de alimento de las bacterias que comen quitina que mata hongos y nematodos. La mayoría de los jardineros domésticos prefieren los fertilizantes orgánicos naturales por sus beneficios ambientales. Son 100% naturales y sin riesgos. Y en situaciones ideales, los fertilizantes orgánicos naturales pueden superar a los fertilizantes químicos.

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